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January 25, 2012
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El Día de los Azahares en Flor
Libro Apócrifo de Romance ambientado en Los Colores Exteriores

Aquel día amaneció sobre Ponyville como cualquier otro. El sol, movido por la bondad y poder mágico de la Princesa Celestia se alzó sobre el horizonte bañando a Equestria con sus cálidos rayos dorados. El cielo tenía esa tonalidad azul brillante que luce la bóveda celeste durante las primaveras, y las nubes en el cielo eran pequeñas y esponjosas, apenas proveyendo de la sombra necesaria para los ponis fatigados que bajo ellas se refugiaban.

Lo que era diferente esa mañana era el aire. Soplaba quietecito y en silencio, moviendo las hojas de los arboles, colándose entre las plumas de las alas de los pegasos, soplando sobre Ponyville llevando de aquí a allá un dulce aroma a cítricos difícil de confundir.
Por el sendero que subía desde Ponyville hasta Sweet Apple Acres, caminaba un poni solitario. Tirando de una vieja carreta, andaba con paso tranquilo y una mirada imperturbable tras unos gruesos anteojos de montura redonda. Su pelaje era de color rojo claro y su melena, apenas movida por el tímido viento, era grisácea a dos tonos. Sobre su flanco, el símbolo que representa a la espada en la baraja inglesa rodeado de una llama anaranjada conformaba su marca especial. Su nombre era Burning Spades y era el herrero de Ponyville.

Llegó a la puerta de la granja, y al no ver a nadie por los alrededores, entró sin hacer ruido, salvo el que hacían al rodar despacio las ruedas reforzadas de la carreta. Se acercó al granero un poco desubicado, pues aunque sabía a quien buscaba, jamás en el tiempo que llevaba en Ponyville había entrado en aquella granja.  El viento cruzó por entre los manzanares agitando sus hojas, pero Spades no alcanzó a percibir ese toque cítrico que flotaba en el aire.

―Hey, Burns, ¿Qué hay? ―escuchó que lo saludaban.

―Oh, Applejack, justo la poni que quería ver. ―respondió el saludo el herrero, girando la cabeza, hacia donde estaba AJ. La poni llevaba su sombrero puesto, su cabello rubio sujetado cerca de las puntas, como acostumbraba, y su rostro estaba salpicado de lindas pecas―Recién terminé de reparar tu carreta y te la traje para que la vieras. ¿Qué opinas?
Applejack se acercó al vehículo y lo examinó rápidamente.

―Vaya, vaya. Veo que has hecho un buen trabajo con esas ruedas. ¿No te dio problemas? ―dijo contenta la poni rubia.

―No, de ninguna manera. Me permití, además de sustituir el bocín roto, reemplazar el eje y hacer el refuerzo de las ruedas con estos aros de hierro. Encontrarás que ahora es mucho más fácil llevarla y te durará más durante esas largas y pesadas temporadas de cosecha de manzanas. ―completó Burning, orgulloso de su trabajo.

―Que considerado de tu parte, Burns. Pero no te he pedido que la repares para cosechar manzanas ―respondió entonces la poni granjera ―bueno, sí, me servirá para eso, pero la primera cosecha de manzanas del año está muy distante aun… en cambio, mañana es el Día de los Azahares en Flor y pienso usarla para cargar las canastas que se recolecten.

―Ya veo... ―la miró Burning Spades. Solía poner cierta mirada inquisidora cuando le hablaban de las celebraciones y días de fiesta propios de Ponyville como si los conociera ―Bueno, si está todo en orden volveré a la herrería…

―Espera ―lo detuvo ella ―hablando de eso, yo quería preguntarte si…

Burns volvió a verla, pero se extrañó un poco de que Applejack le hablara con tantos rodeos. La poni no lo miraba directamente y parecía que pensara muy bien cada palabra antes de decirla.

―¿Si, Applejack?

―Me preguntaba si quisieras acompañarme a recolectar flores de azahar el día de mañana ―dijo finalmente.

―Bueno, se me ha acumulado un poco el trabajo en la herrería, pero creo que si me esfuerzo un poco el día de hoy podré estar libre mañana para acompañarte. ¿Irán el resto de las chicas también? ―preguntó Spades despreocupadamente.

―Bueno… de hecho no. O no lo sé. Me refería a si quisieras ir conmigo, solo tú y yo ―lo miró Applejack sonriendo, pero a Burns le pareció que más bien se trataba de una sonrisa nerviosa.

―Oh, este… ―Burning se aclaró la garganta algo desconcertado ―¿Está bien si lo pienso? Digo, tengo que revisar el trabajo de la herrería, como te dije y… yo te respondería a lo largo del día, ¿está bien?

―Claro que sí. ―rio un poco Applejack ―Tomate tu tiempo y… no te apures si estas ocupado ¿de acuerdo?

El poni se dio la vuelta y comenzó a andar de regreso a la villa bastante confundido. Decidió no pensar demasiado al respecto. Tal como había dijo AJ, después de todo, estaría bien si estuviera ocupado y no pudiera ir con ella pero… ¿Por qué decirle a él y no a las chicas? La mente de Spades fue y vino al respecto varias veces, hasta que al llegar a su establecimiento notó un trozo de papel pegado en la puerta.

Instantes después el poni rojizo se encontraba tocando con su casco al portal de la Carousel Boutique, la casa de moda por excelencia en Ponyville.

―Burning, que gusto verte. Pasa por favor ―lo saludó alegremente Rarity después de abrir la puerta. Su cabello estaba perfecto como siempre y por el brillo de su pelaje podía verse que había pasado un tiempo en el spa esa mañana.

―Hola Rarity. Recibí tu nota. ¿En qué puedo ayudarte?

―Descuida Burns, se que estas ocupado, prometo no quitarte mucho tiempo. ―con pasó grácil y la sonrisa patente en su rostro, la unicornio avanzó hacia la parte de atrás de la tienda ―Además, como mencioné en la nota, te garantizo que te llevarás una agradable sorpresa.

Burns caminó hasta el centro de la boutique y miró a su alrededor. Varios maniquíes se acomodaban cerca de las paredes y algunos de ellos vestían varios conjuntos femeninos terminados.

―¡Aquí esta! ―dijo Rarity sonriente. Salió de detrás de un biombo tomando con su hocico un gancho en que estaba puesto un elegante saco color gris y plata. Caminó hasta el corcel y se lo entregó ―¿Qué esperas, Burns? Anda, pruébatelo.

No sabiendo muy bien el porqué, Burns se colocó el chaleco, no sin la ayuda de Rarity, que se apresuró a auxiliarlo cuando vio que el poni no contaba con mucha experiencia o habilidad vistiendo ese tipo de prendas. Luego, antes de que él pudiera poner replica, la potra lo empujó hasta dejarlo en el probador de la boutique.

―¿Y bien? ¿Qué te parece? ―dijo la unicornio blanca muy sonriente.

―Pues es… bonito ―respondió Spades no sabiendo exactamente qué decir.

―¿Bonito? No se supone que un chaleco se vea bonito. Un poni usando un chaleco como ese debe verse galante, refinado y muy guapo. Tal como te vez tu.

―Gracias… creo. ―respondió Spades tragando saliva ―Pero no sé si pueda aceptarlo, Rarity.

―No digas tonterías, Burns ―respondió indignada la poni ―lo hice específicamente para ti. Esta a tu medida y combina a la perfección contigo. Considéralo un obsequio de gratitud por esas finas agujas de gancho que me hiciste la semana pasada.

Spades se tranquilizó un poco. Estaba por decir que no fue nada y que le daba gusto trabajar en instrumentos más delicados de vez en cuando en lugar de propinar martillazos sobre el yunque todo el tiempo. Pero Rarity no lo dejó:

―Además, será la prenda perfecta para que me acompañes a la celebración del Día de los Azahares en Flor.

Poco faltó para que Burning se ahogara con su propia saliva al escuchar eso. Miró desconcertado a Rarity, pero ella seguía hablando:

―Yo sé que es muy repentino, y no es que haya pensado en ti como mi última opción, pero todos mis demás prospectos de repente se "ocuparon" de última hora. No hace falta que me agradezcas, nos la pasaremos fabuloso mañana…

―Rarity, yo… ―comenzó Burning, temiendo que tenía que interrumpirla.

―¿Qué pasa, Burns? ―preguntó ella, pero antes de que siquiera el poni pudiera tomar aire para responder ella ya lo había hecho por él. ―No, espera. No me lo digas. Ya has invitado a alguien.

―No. Pero…

―¿Ya alguien te invitó y dijiste que si?

―No realmente pero…

―¿Piensas invitar a alguien?

―Pues yo…

―¿Quién es ella? ―seguía cuestionando Rarity y Burns no comprendía como hacía para hablar tanto sin siquiera tener que tomar aire ―No, espera. No me digas. Ya lo sé.
Spades estaba por decirle a Rarity que no había invitado a nadie y que no pensaba invitar a nadie porque no tenía ni idea de que era ese "Día de los Azahares en Flor" del que le hablaban, pero ella no esperó.

―Es Rainbow ¿verdad? ―lo interrumpió ella. Burning estaba a punto de hablar pero se quedó callado con la boca abierta como haciendo un gesto ―Lo sabía. Eso se nota incluso de lejos.

―Se… ¿se nota? ―fue lo único que pudo decir el poni mientras Rarity sonreía satisfecha y le quitaba el chaleco de encima de los hombros.

―Claro que sí. Ahora, déjame hacer ajustes a tu chaleco. Acabo de notar que estas más delgado de lo que había previsto. Pierde cuidado, prometo que lo tendré listo para mañana antes de tu cita con Rainbow.

Y sin que Spades pudiera hacer un solo comentario extra, la poni lo sacó de la tienda y cerró la puerta tras ella, dejándolo el doble de confuso que antes.

¿El Día de los Azahares en Flor? ¿Qué, en toda Equestria, podría ser eso? ¿Y porque eso significaba que podía tener una cita con Rainbow? ¿Una cita con Rainbow? ¿De verdad? ¿Esa celebración local era excusa suficiente? De pronto, el concepto comenzaba a cobrar interés para Burning Spades, así que se decidió investigar.

Más de tres años como investigador por toda Equestria le habían enseñado a Burning que los libros eran el lugar ideal para empezar una investigación. Y si los libros no tenían la respuesta, en la biblioteca encontraría también a la poni ideal para la cuestión, así que sin esperar más, partió en busca de Twilight Sparkle.

Knock. Knock. Knock.

―¡Burns, Hola! ―Lo saludó animada la bibliotecaria de Ponyville. Su cabello era largo, oscuro y sedoso, y ese par de rayitos de colores claros hacían resaltar su fleco y daban un toque especial a su apariencia.

―Hola, Twilight ―respondió el poni, pero su rostro impasible era notoria la preocupación y el desconcierto.

―Adelante, pasa. ―lo invitó ella. ―Déjame que te agradezca por los libros que me recomendaste. Ya he mandado pedir algunos a Canterlot, y los que ya me han llegado son tremendamente interesantes. No sabía que pudiera haber aplicaciones tan peculiares para la magia.

Spades se hallaba parado en mitad de la primera estancia de la biblioteca y mantenía su mirada fija en el piso como si algo lo tuviera angustiado. Fue cuando Twilight lo notó.

―¿Te preocupa algo, Burns? ¿En qué te puedo ayudar?

―Venia a preguntarte si pudieras informarme sobre cierta festividad local de Ponyville.

―Lo haré con mucho gusto, Burns. ¿Sobre cual quieres saber?

―Háblame del "Día de los Azahares en Flor" ―dijo Spades recordando el nombre y levantando finalmente su mirada para ver a la unicornio.

Twilight sonrió y con su magia hizo traer algunos libros. Las páginas pasaron por si solas hasta quedar en una en especifico.

―Veras, Burns. Según se dice, Ponyville fue fundada hace décadas por la familia Apple. Ellos eran peregrinos encomendados por la Princesa Celestia para utilizar estas tierras para sembrar todo tipo de frutos y vegetales. ―el primero de los tomos que Twilight había sacado era un viejo álbum de fotografías que mostraba la apariencia que tenía la villa en aquellos años. Era una foto vieja en tonos sepia en que figuraba solo una humilde casa diminuta y varias hectáreas de campo sembrado.

»Los antepasados de Applejack sembraron todo tipo de árboles y finalmente decidieron dedicarse a las manzanas como su fruto principal. Lo que muchos no saben, es que al otro lado de la colina sobre la que esta Sweet Apple Acres, los primeros colonos sembraron también naranjos, limoneros y árboles de toronjas, una gran variedad de cítricos que aun hasta nuestros días se encuentran ahí. ―el siguiente documento, era un mapa de Ponyville y sus alrededores. Con su casco, Twilight señaló a Burns la ubicación exacta del campo de naranjos.

»Todos los años, durante la primavera, los naranjos y otros árboles de cítricos florean llenado el aire de toda la región con su aroma característico. Es tradición en Ponyville que los y las ponis, por parejas, asistan, el primer día de la tercera semana de primavera, para recolectar flores de azahar y pasar ahí conviviendo hasta el atardecer. ―el tercer libro parecía un estudio sobre botánica, que la unicornio había abierto en la pagina donde podía apreciarse tanto una ilustración del árbol como una flor del limonero.

―Comprendo ―asintió Spades, emocionado por haberlo entendido al fin ―los azahares, además de ser hermosas flores, también tienen propiedades aromáticas y tranquilizantes. Apuesto a que un atardecer en el campo con el aire impregnado con el aroma de las flores de naranjo es una locación ideal para una cita romántica. ¿No te parece, Twilight?

―Estoy completamente de acuerdo, Burns. ―sonrió ella y en su emoción Burning no alcanzó a ver que la unicornio se había sonrojado un poco. ―Me halaga que hayas pensado en mí como acompañante. Con mucho gusto iré contigo.

La emoción en el rostro de Spades desapareció como el aire abandona un globo al desinflarse.

―Yo… lo siento, Twilight, pero yo no…

―¿No me estabas invitando, cierto?

―No es que no quiera ir contigo es solo que…

―Es solo que era una pregunta de pura curiosidad y aun no sabes si asistirás.

―Exacto ―terminó Spades sombrado de porque en esas circunstancias le era tan complicado articular palabra. ―Disculpa el malentendido, Twilight.

―Descuida, Burns ―volvió a sonreír ella ―pero si cambias de opinión, házmelo saber ¿sí?

Burning Spades salió de la biblioteca mucho menos confundido pero mucho mas angustiado que antes. Ahora comprendía la mecánica de la celebración pero… ¿le servía eso realmente de algo? En ese momento, una diminuta nube cruzó el cielo sobre él cubriéndolo con su sombra…

¿Una nube? Tan pronto como le fue posible, Spades se movió del camino de la nubecilla saltando dentro de un barril cercano. Inmediatamente después, Rainbow Dash atajó a la nube, deshaciéndola. Rainbow aprecia estar cumpliendo con su labor habitual de cuidar el clima, y Burns no se moría de ganas por que ella lo viera pensativo e indeciso sobre la cuestión del Día de los Azahares.

―¡Te encontré! ―una vocecita dentro del barril hizo que Burning saltara tan alto que quedó colgado del tejado de una casa cercana con sus patas delanteras.

Al mirar hacia abajo se dio cuenta de que se trataba de Pinkie Pie que, curiosamente, estaba escondida justo en el mismo barril en que Burning había entrado. El poni se dejó caer cayendo de flancos sobre el piso. Apenas se había incorporado cuando le dijo Pinkie:

―Ahora es tu turno de buscar. ―la poni rosada desbordaba alegría igual que siempre. Su cabello era rosa y esponjado y su sonrisa radiante hacía juego a la perfección con sus hermosos ojos azules. ―No mires, ¡iré a esconderme!

―No, Pinkie, espera.

―¿Qué pasa? ¿Te quieres esconder tú de nuevo? Muy bien ―Pinkie se cubrió los ojos y empezó a contar ―uno, dos, tres, cuatro…

Pero Burning no se movió. Antes de llegar al diez, la alegre poni rosa se descubrió los ojos y al ver que su compañero de juegos seguía parado frente a ella como una estatua le dijo:

―¿Qué ocurre? ¿No sabes jugar a las escondidas? No te preocupes, yo te enseño. ¡Con una canción! ―Pinkie tomó mucho aire para llenar sus pulmones e iniciar con su tonada, pero al ver la mirada triste y preocupada de Spades casi se le fueron sus ganas de cantar.

―¿Qué tienes, Burns? Te veo muy triste ―observó ella. Pero Burning no tuvo oportunidad de responder. Sintió que tiraban de él con una increíble fuerza y antes de darse cuenta, se encontraba en Sugar Cube Corner, la confitería de Ponyville.

Un poco desconcertado por el repentino cambio de locación, Spades miró a su alrededor y tan pronto se distrajo un segundo mirando los cubos de juguete de los pequeños gemelos Cake que descansaban abandonados en el piso del establecimiento, volvió a mirar hacia el frente donde Pinkie ya le presentaba un suculento panqué con cubierta color verde pistache.

―No sé qué te tiene tan triste, pero te garantizo que no hay pena que dure tanto como uno de estos ―le sonrió la poni. Burns tomó el panqué, le dio una mordida sin mucho ánimo ―Eso es. Saboréalo. Te hará sentir mejor. Tan cierto como que me llamó Pinkie Pie.

―¿Pie? ―preguntó Burning con la boca aun llena de comida. Tragó el pan y repitió ―¿Te llamas Pie?

―Eso mismo dije. ―sonrió ella ―Tan cierto como que me llamo Pinkie Pie.

―¿Cómo Clyde Pie, de la granja de piedras de Cloptown?

―Exactamente. El es mi papá ―dijo orgullosa la poni repostera.

―Yo lo conozco. De hecho yo nací en Cloptown. Asistí a la escuela junto a la granja de tu padre ―le aclaró Burning.

―Qué raro. No me acuerdo de ti, y eso que recuerdo muy bien a todos los pequeños potrillos con los que tomaba clase. ¿O será que entraste cuando yo ya era mayor?
Burns negó enérgicamente con la cabeza y tragó otra porción de panqué que había mordido.

―Yo soy de una generación anterior. De hecho tomé clases con tu hermana Inkie. Entonces tú eres la pequeña Pinkamena. ―le sonrió Spades.

―Así es. Soy yo. ―correspondió la sonrisa Pinkie ―Que curioso, por lo pequeño que eres hubiera jurado que eras más joven. ¿Esta bueno el panqué?

Spades que había fruncido el seño ante el comentario de Pinkie sobre su tamaño, volvió a sonreír y respondió alegremente.

―Esta delicioso. ¿Cómo supiste que el chocolate es mi favorito? ―dijo el poni mirando su golosina. Aunque verde en la cubierta, el pan del que estaba hecho era sabor chocolate.

―No lo sabía. Pero ¿Quién no ama el chocolate? ―se rió ella.

―Vaya, Pinkie. Sí que me ayudó mucho. Me gustaría poder hacer algo por ti para compensarte.

―No es nada. Pero si insistes, puedes invitarme a la celebración del Día de los Azahares en Flor. ―respondió Pinkie restándole importancia.

La sonrisa se borró del rostro del herrero, que entonces dijo:

―Tú también quieres que te invite.

―Claro que sí. ―continuó ella ―se acostumbra que todo poni asista ahí con pareja y yo siempre he tenido deseos de ir. Después de todo, varias chicas en el pueblo lo esperan con ansias cada año.

―¿Te importa si lo pienso y te aviso después? ―dijo él.

―Claro. No hay ninguna prisa. Salvo por el hecho de que el día ya es mañana, pero de ahí en más, tomate tu tiempo ―concluyó Pinkie Pie muy sonriente.

Tan pronto salió de la pastelería, Spades vagó por la villa pensativo. Caminó por el parque y finalmente, se sentó en una banca a mirar al horizonte, sin más molestia que el chapotear del agua en la fuente y el cantar de los pájaros.

En eso, por el sendero que venía desde el bosque Everfree, con paso tranquilo pero alegre apareció Fluttershy. Sus alas se agitaban lentamente al aire de la mañana, su cabello, largo, lacio y rosado, ondeaba libre al viento y su hermoso pelaje amarillo resaltaba entre el verde de los prados. Cuando se acercó al parque, notó la presencia de Burning Spades que sentado en una banca parecía más concentrado que de costumbre.
―Buenos días, Burning ―lo saludó la pegaso.

―Hola, Fluttershy, buenos días ―respondió distraídamente el poni.

―¿Te importa si te hago compañía? Claro, si no estás ocupado y necesitas estar solo.

―Descuida ―dijo él, haciéndose a un lado para dejar espacio a Fluttershy para que se sentara.

La pegaso se sentó. Ambos permanecieron en silencio un momento hasta que Fluttershy se decidió a preguntar:

―Creo que algo te preocupa ¿quieres hablar de eso?

―Es… complicado. ―respondió el poni.

―Bueno, si me explicas puede que lo entienda. Me gustaría escucharlo, si tu gustas compartirlo ―insistió cortésmente la pegaso con su dulce y timida voz.

―Bueno, es que resulta que tan solo esta mañana cuatro de mis amigas me han invitado a la celebración del Día de los Azahares en Flor.

―¿Y tú no deseas asistir?

―Si me gustaría… pero me da la impresión de que estas chicas esperan de mi algo que muy probablemente yo no pueda brindarles…

―Te refieres a que tú las ves a ellas solo como amigas, pero, por la connotación que se le ha dado al evento, temes que el asistir con cualquiera de ellas implique de su parte una intención romántica hacia ti que espera ser correspondida. ―dijo rápidamente Fluttershy. Burns se le quedó mirando asombrado. Ella le sonrió ―¿no es así?

―Sí, exactamente se trata de eso. Lo entendiste muy bien.

―¿Te gustaría conocer mi opinión?

―Me sería de mucha ayuda.

―Bueno, yo pienso que no deberías verlo de esa manera. ―comenzó Fluttershy ―Posiblemente lo que cualquiera de tus amigas busca es tomarse el tiempo para conocerte mejor en un contexto más personal sin tener, necesariamente, una intención romántica hacia ti. O desde un punto de vista más sencillo, quieren tener la experiencia de asistir a la celebración, pero como es tradición que lo hagan con pareja, te piden a ti ser su acompañante porque te tienen cariño y confianza.

―Vaya… ―se dio cuenta Spades ―eso tiene sentido. Eso tiene mucho sentido. Gracias, Fluttershy.

―De nada.

―Solo un par de preguntas más.

―Dime.

―¿Alguna vez has asistido tu a la celebración del Día de los Azahares en Flor? ―le cuestionó Spades.

―No. ―respondió la pegaso ―Y como respuesta a la que me imagino es tu siguiente pregunta: Sí, me gustaría asistir contigo.

―Pero sería como amigos, como dijiste hace un momento, ¿verdad?

―Yo dije que no necesariamente tendrían tus amigas un interés romántico al invitarte. No dije que aplicara para todas en todos los casos ―terminó Fluttershy e incorporándose, le sonrió a Burning Spades y continuó con su camino ―hasta pronto, Burns.

Pasaba ya de medio día y las ocupaciones de Burning en la herrería habían pasado a segundo plano. Su mente estaba completamente ocupada por la cuestión de la celebración del Día de los Azahares y cual sería finalmente su resolución al respecto. ¿Y si decidía mejor no asistir? Si se encerraba en su casa durante todo el día siguiente, ¿irían a sacarlo para obligarlo a pasar una linda velada mirando al atardecer por la fuerza? Eso era poco probable, y, aunque no lo fuera, dentro de la herrería estaría armado y bien provisto.

―¡Hola!

Burning saltó del susto, y por la mirada en sus ojos, poco debió faltarle para un ataque cardiaco. Quien lo había saludado era Rainbow Dash, la pegaso azul más veloz de toda Ponyville y sus alrededores. Su melena era multicolor y sus alas no paraban de moverse con una mezcla única de gracia y energía. Dash se había acercado a Spades silenciosamente al verlo caminar en dirección de la herrería y había decidido bajar a saludarlo. No esperó que reaccionara así ni mucho menos hallarlo tan descompuesto.

―¿Te encuentras bien? ―le preguntó Rainbow.

―De maravilla ―fingió el herrero, pero su actuación fue poco convincente debido a que se sujetaba el pecho con uno de sus cascos y respiraba con dificultad.

―¿No has visto a las chicas? Pareciera que me he pasado la mañana entera limpiando el cielo y no he visto a ninguna. ―cambió de tema la pegaso.

―Estarán preparándose para alguna ocasión especial, tal vez.

―Sí, debe ser eso. ―dijo Rainbow pensativa ―El Día de los Azahares en Flor… ¿piensas ir?
Spades tragó saliva y cuando habló, tuvo que intentarlo dos veces pues la voz le faltó:

―Creí que era requisito asistir con pareja.

―Eso dicen, pero nunca he asistido. ―la pegaso hizo una pausa y continuó ―Sería interesante ir aunque sea una vez, ¿no crees?

Fue ahí que Burning se quedó sin palabras. Al ver que no podía responder nada, no pudo más que encogerse de hombros con aquel gesto de indiferencia que le habían visto hacer en más de una ocasión.

―Sí, eso creí ―dijo ella, y prácticamente no se le noto la decepción en la voz ―Cuídate, Spades, te veo luego.

Y así como vino, se fue volando. Tan pronto estuvo lejos, el don del habla regresó a la garganta de Burning y fue capaz de recitar de ida y vuelta y en un centenar de maneras distintas como le habría dicho a Rainbow que lo acompañara a la celebración. Pero ella ya estaba lejos y por mucho que las recitara, ella no las escucharía. Había tenido la oportunidad y, literalmente, la había dejado ir volando.

Nada pudo entonces evitar que Spades llegara de vuelta a su casa. Entró en la herrería, echó el cerrojo, y se quedó en silencio meditando. Ese había sido, sin duda, el día más extraño que había tenido desde que llegó a Ponyville. ¿Qué pasaría entonces mañana?

El poni consideró velozmente sus opciones. Tenía en total seis amigas en la villa y en puerta una celebración local que exigía asistir con una pareja. Podía, tal vez, elegir asistir con cualquiera de ellas, o cuando menos invitarlas. Sabía que, Applejack, Rarity, Twilight, Pinkie y Fluttershy aceptarían la invitación. ¿Pero… aceptaría Rainbow? ¿Tendría que asistir necesariamente a la celebración? ¿No podría mejor, no invitar a nadie y quedarse en su herrería a trabajar en sus asuntos pendientes? Las opciones le dieron vuelta en la cabeza hasta que le dio una fuerte jaqueca. Y no era para menos, pues Burning Spades se quedó considerándolo hasta que el sol se hubo ocultado tras el horizonte.
ATENCIÓN, FIC INTERACTIVO, TU OPINIÓN ES MUY IMPORTANTE.

Disculpen que usara la voz real de Canterlot, pero para esta nueva parte del proyecto es indispensable la participación de los lectores. y mientras mas, mejor.

Sorpresa, sorpresa. Antes de un nuevo libro de Los Colores Exteriores, un relato corto con motivo del Día del Amor y la Amistad, también conocido como San Valentin.

Paralelo a lo que pueda suceder en "The Hearts and the Hooves" el día once, este relato, tiene varios posibles finales, para quienes ya lo leyeron se lo han de imaginar.

La cuestión es ¿A quien deberá invitar Burning Spades para pasar el Día de los Azahares en Flor? ¿Twilight? ¿Fluttershy? ¿Rainbow? ¿Pinkie? ¿Rarity? ¿Applejack? ¿A nadie? ¿A todas? o, porque no, a <inserta el nombre de tu poni favorita aquí>?

Platícamelo en un comentario y la que reciba mas votos, estará el final de esta peculiar historia.

EXTRA: Este fic será publicado en cuatro comunidades a la vez (Foro Canterlot, Foro 20%Cooler, FanFiction.net y DeviantArt) la comunidad en que se emitan mas votos, recibirá como premio la publicación de un cuento extra de Los Colores Exteriores. inedito, increible, insensato! Así que, a votar!

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Gracias por su participación a todos. Aquí esta el final: [link]
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:iconjosedx9:
yo digo que invite a Rainbow Dash... porque desde el principio del fic se le notaba cierta quimica entre ellos... pero valla ese Burning es un galan para que todas quisieran ir con el ademas Fluttershy wtf? parece que se trago un diccionario entero para hablar de esa forma con burnig xDDDDDD demasiado bueno ya quiero saber que pasa mas adelante

*voz real de canterlot activada*
QUE INVITE A RAINBOW DASH

xDD
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:iconnanknight:
NanKnight Jul 22, 2012  Hobbyist General Artist
jajaja. siempre he considerado que, aunque timida, Fluttershy es la mas madura de las Mane6, no solo por ser mayor que Pinkie por un año. En contraste, Rainbow considero que es bastante inmadura hablando en cuestiones emocionales y de personalidad, pero no por nada pierde el encanto. Burning no es realmente un galan... solo es un ermitaño que puede, si le place y se dan ciertas circustancias, llegar a ser un tanto encantador jajaja. gracias por tu comentario.
Reply
:iconfatcat96:
fatcat96 Jun 26, 2012  Hobbyist Writer
Sabes me gusto tú personaje además del historia acabó de leerla genial me gusto pero aún te falta más cap esperare pd ya está en my lista de proyectos sigue ssí
Reply
:iconnanknight:
NanKnight Jun 26, 2012  Hobbyist General Artist
Me da mucho gusto que te haya agradado. sigo trabajando en el proyecto, pero ahora he andado un poco ocupado. no dudes que pronto habrá mas de Los Colores Exteriores.
Reply
:iconfatcat96:
fatcat96 Jun 27, 2012  Hobbyist Writer
Va acer un largo proyecto en loquendo jejeje
Reply
:iconnanknight:
NanKnight Jun 27, 2012  Hobbyist General Artist
Pues ahora si que tomate tu tiempo, jeje no hay prisa, y si puedo echarte la mano con algo, lo hare con gusto
Reply
:iconfatcat96:
fatcat96 Jun 27, 2012  Hobbyist Writer
¿Algún requisto o consejo para el proyecto?
Reply
:iconnanknight:
NanKnight Jun 27, 2012  Hobbyist General Artist
Pues no tengo ningun requisito, eres libre de trabajarlo como te sea mas comodo. Pues ahora si que de consejo, no se, no tengo experiencia en esa area. igual si quisieras, pudieras poner el vinculo hacia aca para llamar a los lectores y pues lo normal del credito y esas cosas.
Reply
:iconcharlieguy16:
mmm...opino que spades deberia invitar a Rainbow, ya que el (obviamente) esta enamorado de ella y no le encuentro mucho sentido que vaya con las demas ponies...



PD: no te imaginas la envidia que le tengo a Spades ¬¬ xD muy buen trabajo :)
Reply
:iconnanknight:
NanKnight Jan 29, 2012  Hobbyist General Artist
Gracias! Si, ese poni es un suertudo, aunque tiene el defecto de ver el lado negativo de la situación en lugar de valorarlo. Anoto un punto para Rainbow y un punto para deviant!
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