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January 2, 2012
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Capitulo 9 - Una puerta a otro mundo

―No recuerdo que el Gran Bibliotecario haya autorizado recorridos turísticos por la torre en horario nocturno, ¿o es que acaso nos estas traicionando? ―El enorme pegaso color marrón se había interpuesto en el recorrido de las seis amigas ponis y Burning Spades y era obvio que no tenía intención de permitir un motín o una fuga.

―Desde luego que no Leadhawk, es imposible traicionar a quien jamás tuvo mi lealtad. Lo que me sorprende es que te hayan dejado a ti aquí. No sabía que te habían rebajado de jefe de los guardias de la torre a niñera. ―Al parecer Burning había recuperado su actitud mordaz y retadora.

―Tú siempre tan gracioso, Burns. Eso fue lo que siempre me agrado de ti. Te conozco bien, amigo mío. Por eso le advertí a Su Excelencia que no te dejara solo aquí en la torre y él me pidió que me quedara a vigilarte. Es un alivio, pues de no ser así alguien más se habría quedado con el gusto de darte tu merecido. ―el enorme poni bufó enfurecido, golpeando el suelo con sus poderosas patas delanteras. La antesala entera se estremeció con el golpe.

―Déjamelo a mi ―se adelantó confiada Rainbow Dash  ―los brabucones son mi especialidad.

―¿Ahora te defienden las chicas, Burns? Ya no puedes caer más bajo ―se burló Leadhawk riéndose sonoramente.

―Está bien, yo puedo solo con él ―negoció Burning con Dash.

―¿Estas bromeando? ¿Ya lo viste? ¿Ya te viste? Si resopla muy fuerte te hará pedazos, no aguantaras ni un minuto contra él ―dijo Rainbow queriendo que el poni entrara en razón.

―Debo pedirte que confíes una vez más en mi ―respondió Spades y había seriedad en sus palabras ―¿Recuerdas cuando les dije que ustedes son invencibles como equipo? No vale la pena que se separen por un estorbo como Leadhawk. Tus amigas van a necesitarte en Ponyville. Después de todo, se cuidarme solo si he llegado hasta aquí ¿no crees? Además esto es personal.

―De acuerdo, solo no te des por vencido. Recuerda que aun tienes cuentas que ajustar conmigo ―lo amenazó Rainbow Dash, pero Burning sabía que lo decía para darle animo.

―Si ya terminaste de resolver los problemas con tu novia ¿podemos comenzar? ―el enorme pegaso contaba el tiempo impacientemente dando golpes con uno de sus cascos delanteros sobre el suelo de baldosa.

Al escucharlo, Rainbow Dash le lanzó una mirada furibunda a Leadhawk y, antes de salir en dirección de las puertas dobles de la torre con sus amigas, le pidió a Burning Spades:

―Dale uno muy fuerte de mi parte, ¿quieres?

―¡No he dicho que pueden ir a ningún lado! ―gritó el poni fortachón dispuesto a cerrarles el paso de nuevo, pero fue Burning no le permitió interponerse en su camino.

―Yo seré quien te enfrente. Deja que las chicas se vayan, si como dices acabas pronto conmigo, podrás alcanzarlas antes de que lleguen a la estación del tren.

Desde afuera, lo único que escucharon Twilight y sus amigas fueron los terribles golpes que propinaba el poderoso pegaso, pero las chicas se fueron optimistas: la agilidad de Spades debía estar funcionando pues, por el sonido que emitían, cada uno de los golpes que los cascos de Leadhawk descargaban se debía estar estrellando contra la losa del piso.

―Comienzas a aburrirme, Burns. Si vas a estar huyendo toda la noche mejor iré a buscar a tus amigas. Apuesto a que cualquier de ellas pelea mejor que tu. ―arremetía Leadhawk contra el poni rojizo. Se habían movido de la antesala de la torre a uno de los pasillos exteriores.

―No. Ya no más correr. Estoy cansado de huir. Esto termina aquí y ahora. He cometido muchos errores antes y estoy dispuesto a corregirlos todos esta noche ―Burning cargó con todas sus fuerzas contra el enorme pegaso que por entonces se encontraba mal parado por acabar de propinar uno de sus muchos golpes contra el piso.

Pasaron por encima del barandal del pasillo, para atravesar el techo de madera de un pequeño desván exterior que servía a los guardias de la torre de cuarto de armas. El mayor golpe de la caída se lo llevó Leadhawk, pero se recuperó pronto y se puso de pie. Por su parte Burning Spades parecía mucho mas mallugado y le costó más trabajo incorporarse.

―Bonitas palabras las que dijiste arriba, me aseguraré de que las anoten en tu lapida. ―el pegaso descargó un golpe certero pero volvió a errar el blanco cuando Spades dio un salto a un lado.

―Muy bien, pero si te parece, hagamos esto como caballeros, como en los viejos tiempos ―dijo el delgado poni rojo y agachándose, con el hocico recogió del piso una vieja espada que había caído cuando los dos combatientes irrumpieron en el cobertizo.

―Como tú quieras ―Leadhawk hizo un rápido movimiento y desenvaino la espada que tenía guardada en la funda montada en la espalda de su armadura de guardia. Apretando los dientes sobre sus armas, ambos ponis se enfrentaron y chocaron espadas, que sonaron y chispearon con furia cada vez que sus hojas se encontraban.

La pelea a partir de ahí se volvería mas pareja. Aunque la fuerza del pegaso era muy superior, el poni de tierra aplicaba todo el corazón en cada golpe y cada estocada. Era rápido y ágil, y su boca recordó rápidamente lo que era aferrar una espada. Por su parte, Leadhawk se había descuidado, dejado de entrenar, confiado de su autoridad como jefe de la guardia de la biblioteca y del poder que le proporcionaban sus fuertes patas al sostener una lanza. Todo esto lo hizo titubear al grado de que estuvo varias veces a punto de caer derrotado ante un oponente que era más pequeño, más débil y menos entrenado que él, pero que tenía algo que su oponente no: había aprendido a confiar en sus amigas y a abrir su corazón a los demás. Spades tenía una razón porque luchar, luchaba por alguien más, mientras que el motivo de Leadhawk era tan solo engrandecer su propio ego.

Fue eso lo que motivó al pegaso a hacer trampa en el último momento. Cuando Spades lo tenía finalmente contra la pared, Leadhawk aprovechó su corpulencia y abofeteo a Burning fuertemente con sus patas delanteras. El golpe fue tal que Spades se tambaleo casi desmayado, pero era tarde. Su oponente había escupido ya su espada y arremetía sin cesar en fuertes y demoledores golpes contra el poni de tierra que nada pudo hacer para defenderse.

―No te duermas, Burns ―dijo Leadhawk sosteniendo por los hombros a  un muy adolorido Burning Spades ―todavía haremos una visita a tus amigas en Ponyville.


Esa era una hermosa noche para viajar en un carromato volador. Unas grises nubes de lluvia habían estado obstruyendo el cielo nocturno apenas la noche anterior pero ya no más. Las estrellas brillaban fulgurantes en la negrura de la expansión, pero dentro del coche, el Gran Bibliotecario Scriptlore no tenía interés en mirarlas.

"Simples y planas estrellas sin encanto alguno" se decía el unicornio anciano a sí mismo "¿cómo podrían compararse estas estrellas a aquellas que han sido contempladas por los habitantes del mundo más allá de este?"

La sola idea le llenaba de emoción, y esta se hacía todavía mayor solo de pensar que muy pronto los conocería, estaría frente a ellos directamente.

No podía olvidar la primera vez que les habló. Acababa de leer el misterioso y confuso libro de Spades y le costaba todavía mucho comprender varios de los conceptos que ahí había escrito su asistente. Una serie de ideas entre fascinantes y aterradoras llenaron su cabeza, y lo único que pudo hacer fue salir a meditar. Subió a la cúspide de su torre, para luego remover mediante magia unas piedras que obstruían un sendero hacia la cima de la montaña. Ahí en lo alto, estaba el lugar privado que él usaba para meditar y estar solo. Ahí en lo alto, también decía el libro de Spades que estaban aquellos puntos en que las diversas realidades que existen completamente separadas e independientes se acercaban unas a otras.

Scriptlore se paro en el pico más alto de la montaña sobre la que descansaba Canterlot para mirar las estrellas que para entonces se le antojaban hermosas y majestuosas. Cuando, atormentada su mente por la abrumadora idea de la existencia de un mundo más allá de ese quiso gritar y llenar la noche con un ensordecedor alarido y levantó su cuerno de unicornio a los cielos, concentrando su fuerza mágica en perforar el delgado pero infranqueable velo que separaba a dos dimensiones tan distintas, escucho desde lo alto que una voz le habló:

―¿Quién eres? ―dijo ― Tú que gritas en mitad del vacío y negro espacio ¿Quién eres?

La voz era tan extraña tan indefinida que la mente de Scriptlore fue incapaz de imaginar la forma que podría tener el ser que la emitió.

―Mi… mi nombre es… Scriptlore

―No he preguntado tu nombre ―dijo la voz sufriendo una alteración intimidante ―he preguntado quien eres. ¿Eres acaso un poni?

―Sí señor, lo soy. Un unicornio. ―respondió Scriptlore emocionado de que una entidad tan ajena lo reconociera. Entonces, se le ocurrió una pregunta, y aunque se sintió temeroso de preguntar, la curiosidad pudo más que su miedo. ―¿Eres tu uno de los Colores Exteriores?

Lo siguiente que escucho fue algo así como un gruñido silencioso y profundo, como si aquel ser meditara en la pregunta o deliberara lentamente la respuesta.

―¿Por qué lo preguntas, poni? ¿Es acaso que crees conocer algo de nosotros?

―No señor, es solo que, he leído acerca de los seres que habitan el mundo más allá de este, y sé además que en aquel mundo existen colores tan distintos que ningún poni jamás ha visto. ¿Es eso cierto?

―Sí, lo es, poni. Es cierto. Más allá de su diminuto mundo, donde nosotros habitamos, existen colores, tonos y semitonos tan variados que sus sencillas mentes no podrían interpretar de inmediato. En este mundo existen misterios que sobrepasan la comprensión de cualquier poni.

―Oh, por favor, enséñeme, señor. Instrúyame en los grandes y terribles misterios del mundo más allá de este. ―se inclinó humildemente el Gran Bibliotecario convencido de que si podían oírlo podían también verlo.

―Lo haremos. Solo si accedes a ayudarnos a entrar a tu mundo ―sentencio la voz misteriosa y en la lentitud de sus palabras resonaba una maldad perceptible.

―¿Ayudarles? Por supuesto. ¿Cómo puedo ayudarles?

―Búscanos un punto donde la separación entre nuestros mundos sea más estrecha. Reúne un gran poder mágico que nos pueda abrir un portal y cuando entremos finalmente a tu mundo recibirás cabalmente tu recompensa.

―Sí, así lo haré. No les fallaré, lo prometo.

―No debes fallar. Hazlo cuanto antes. Obedécenos pues somos nosotros los voceros de los Colores Exteriores ―pronunció la voz para luego corregirse a si misma diciendo ―¡Nosotros mismos somos los Colores Exteriores!

Y se silenció para siempre. Desde entonces el anciano poni no pudo descansar. El mundo para él había perdido completamente el encanto. A cada momento soñaba con la maravilla indescriptible del mundo más allá de este.

"¿Si hay colores, no habrá también sonidos?" pensaba de repente "¿u olores o sabores o texturas? ¡Un mundo completo de maravillas aun sin descubrir!"

Todo su empeño y su fuerza estuvieron desde entonces en eso. No podía dormir, no podía  comer ni aun leer. El libro de Burning Spades que lo había comenzado todo no daba más respuestas ya a los misterios. Decidió devolverlo. La misma noche que envió de vuelta el libro a su asistente, el guardia que había enviado le informó de la extraña excavación que había visto cerca de Ponyville. De momento no lo entendió, pero como tenía su concentración completamente en su objetivo pronto su mente enlazó las ideas. Muy alto o muy profundo. Envió a varios de sus guardias a espiar en las cercanías de Ponyville. A sus habitantes, a los lagartos que se habían establecido cerca, la obra misma fue vigilada a pesar del clima y aun después del amanecer. Cada encuentro, cada conversación.

Para cuando regresaron a reportarle, él ya se encontraba loco de emoción de poder ver cumplido su objetivo tan pronto. Mandó traer a las seis ponis que estaban presentes en la entrevista con el príncipe lizerino y las encarceló para que no pudieran detenerlo. Ellas eran las únicas que sabían realmente el objetivo de la obra. El resto seguía órdenes únicamente.

El plan era muy sencillo. Entraría, neutralizaría con sus tropas a las fuerzas de lagartos y ponis fatigados que estuvieran aun en el agujero y prepararía el camino para sus distantes y misteriosos señores. Si tenía suerte, los lagartos habrían llegado ya hasta el punto crítico facilitándole mucho el trabajo.

Scriptlore miró por la ventana y vio más que solo insípidas estrellas. Contemplo satisfecho las luces de la humilde Ponyville y ordenó a los pegasos que movían el carro descendieran de inmediato. En cuestión de instantes, tres carruajes tirados por media docena de pegasos descendían sobre la plaza central de la villa transportando a ocho guardias unicornios y al Gran Bibliotecario que daba por hecho la caída de Ponyville y el ascenso de los Colores Exteriores, terribles señores del mundo más allá de este.


El tren que salió de Canterlot a las 8 de la noche tardó poco más de dos horas en llegar a la estación de Ponyville. Era más lento que volar, pero era la opción más inmediata para las chicas en ese momento. Bajaron del vagón sin perder un instante y lo primero que notaron es que en la villa reinaba un silencio sepulcral. Twilight Sparkle no sabía que la tenia mas asustada, si el llegar y escuchar un escándalo de gritos o ese misterioso silencio uniforme.

―¿Creen que todos se hayan ido a dormir temprano? ―preguntó Pinkie al ver las calles desiertas de Ponyville.

―Pues a menos que Scriptlore haya pospuesto su ataque hasta mañana, este silencio no puede ser buena señal ―notó Applejack.

―Vamos, chicas, ¡no tenemos tiempo que perder! El bibliotecario nos lleva más de dos horas de ventaja. ―las apresuró Dash.

―Un momento, Rainbow. ―la detuvó Twilight meditando. ―No podemos hacer las cosas precipitadamente. Recuerden lo que dijo Burning: Scriptlore no vino solo. Tiene consigo a los guardias de la Gran Biblioteca y son más que un simple puñado de pegasos y unicornios. Además, debemos estar preparadas para lo peor. No tenemos idea de qué forma pueden tener los antibronis o cuales sean sus poderes.

―¿Entonces qué podemos hacer? ―preguntó Rarity.

La unicornio purpura lo pensó un momento, y finalmente sonrió al idear un plan que le pareció suficientemente bueno. Dijo:

―Les daremos la bienvenida a nuestro mundo con el recurso mágico más poderoso que conocemos.

―Te refieres a… ―comenzó Fluttershy.

―¡Los Elementos de la Armonía! ―dijeron las seis amigas al unísono y el grupo completo se dirigió a la biblioteca sin más retrasos.

Al llegar ahí, Twilight llamó a la puerta esperando que su asistente respondiera.

―Spike. Spike, somos nosotras, ábrenos…

Pero no hubo respuesta alguna. Twilight entonces abrió la puerta silenciosamente y estando dentro de la primera estancia de la biblioteca encendió una vela. El lugar estaba en perfecto orden y silencio.

―Chicas, ustedes busquen los elementos, yo iré a buscar a Spike ―pidió Twilight mientras subía la escalera hacia la estancia superior ―recuerden, están ocultos en el libro "Los Elementos de la Armonía: Una guía referencial"

―¡Esta acomodado en la E! ―escuchó Twilight que cantaba Pinkie.

La unicornio purpura buscó a Spike en su cama y por cada rincón de la biblioteca. Lo llamó por las habitaciones, incluso lo buscó en los balcones, pero no había rastro del pequeño dragón morado. De hecho, parecía que todo estaba en el lugar en que Twilight lo había dejado al salir esa mañana.

―Twilight, los tenemos ―la llamó Applejack que ya usaba su collar dorado con un berilo en forma de manzana infundido con el poder mágico de la Honestidad.

―No está, Applejack. Spike no está. ―dijo la unicornio afligida.

―Descuida, cubito de azúcar, tal vez todo el mundo sigue en la excavación. ―la consoló la poni de tierra ―O tal vez Spike decidió hacerle frente al loco de Scriptlore, y está ahí en el foso haciendo tiempo, esperando a que lleguemos. Todos nos necesitan Twilight, y nosotras te necesitamos.

Twilight reunió fuerzas, le sonrió a su amiga y ambas volvieron a la estancia principal donde el resto de las chicas ya portaba sus collares: En el cuello de Pinkie ya brillaba el zafiro en forma de globo de la Alegría, mientras que Rarity lucia la amatista en forma de diamante de la Generosidad. Fluttershy ostentaba la espinela en forma de mariposa de la Amabilidad y Rainbow Dash portaba su collar con el rubí de la Lealtad en forma de relámpago.

―Solo nos faltabas tu ―dijo Rarity entregándole a Twilight su diadema en que estaba incrustado el diamante purpura en forma de estrella que representaba el Elemento de la Magia.

―Bien chicas, acabemos con esto de una vez ―sonrió Twilight y las seis ponis se pusieron en marcha.

Cuando llegaron a la abertura del foso, en los bordes del bosque Everfree, les pareció ver al pequeño Spike tirado justo en el punto donde el sendero descendente se internaba en las profundidades de la tierra.

―¡Spike!

Al verlo, Twilight se acercó corriendo y se agachó para ver de cerca a su asistente. Spike no se movió, aun cuando la poni lo llamaba y sacudía tratando de despertarlo.

―Twilight… ¿él esta…? ―preguntó Rainbow, pero no pudo terminar su pregunta pues el pequeño dragón soltó un sonoro ronquido.

―Está dormido ―dijo Twilight ―pero no lo puedo despertar. Creo que tal vez lo pusieron bajo algún tipo de hechizo de sueño…

―No creo que sea el único ―observó Applejack, y cuando las chicas miraron hacia lo profundo del foso, descubrieron que a cada paso del sendero había ponis y enormes lizerinos derribados, todos pacíficamente dormidos, como si un cansancio incontenible les hubiera hecho caer rendidos en mitad de su labor.

―¿Puedes despertarlos, Twilight? ―preguntó Rarity.

―Sería sencillo, pero tendría que despertarlos uno por uno. Los unicornios de Scriptlore debieron lanzar un hechizo colectivo que mandó a dormir a todos en el área. Ellos deben ser varios y pudieron hacerlo para todos a la vez. ―dedujo la unicornio purpura.

―No hay tiempo. Dejémoslos dormir. Los despertaremos a todos por la mañana con la noticia de que acabamos con el plan demente del Gran Bibliotecario. ―animó Rainbow Dash, y sin más preámbulo, las seis amigas se internaron en lo profundo de la fosa.

El viaje fue largo y tedioso. El camino giraba y giraba en un espiral que no parecía tener fin, volviéndose cada vez más oscuro. Varias linternas alumbraban el sendero pero daban la impresión de que las chicas estaban dando vueltas en círculos: cada nivel era exactamente igual al anterior, solo sabían que habían avanzado porque los ponis y lagartos tendidos en el piso durmiendo eran distintos. Cuando llegaron a la caverna adyacente en que los lizerinos las habían mantenido cautivas y que solo Rainbow pudo reconocer, daba la impresión de que no estaban ni a medio camino.

Finalmente y después de un rato que a las seis amigas se les antojó demasiado largo, vieron que frente a ellas, en lugar de continuar el sendero en un espiral descendente, se abría una enorme y espaciosa caverna igualmente iluminada por linternas. El aire a esa profundidad era muy distinto al de la superficie: olía como si llevara muchísimo tiempo encerrado. Cuando las chicas entraron en la descomunal cueva, alcanzaron a ver lo que ellas ya sospechaban y temían:

Ahí estaba, parado en una especie de alto montículo de tierra, Scriptlore, el Gran Bibliotecario. Frente al montículo se abría, atravesando la caverna de un extremo a otro y perdiéndose en la negrura de una profundidad incomprensible, una grieta del tamaño de un barranco. Sobre el mismo montículo y frente al anciano unicornio, lo que parecía un tremendo aro hecho con delgadas tiras de metal dobladas de manera irregular se alzaba como si se tratara de una enorme ventana redonda montada a mitad de la nada. Todo estaba en silencio, todo estaba tranquilo, y Twilight que se había preparado para lo peor, comprendió que sus mas terribles miedos no se habían consumado aun.

―¡Alto ahí, Scriptlore! ―le grito confiada la unicornio purpura ―Su descabellado plan termina aquí y ahora.

―Ah, señorita Sparkle y sus amigas ―sonrió el gran bibliotecario y Twilight pudo notar el desequilibrio mental en su manera de gesticular las palabras. ―justo las ponis que quería ver. ¿Ya le había dicho que puede llamarme su Excelencia?

―Sí, ya lo había dicho. Pero estamos aquí para detenerlo. Sabemos que quiere abrir el portal hacia el mundo más allá para dejar pasar a los antibronis y no vamos a permitírselo ―lo acusó la unicornio purpura.

―Se llaman los Colores Exteriores, señorita, y dentro de poco usted también los respetará como es debido. ¿Qué han venido a detenerme? Creo que más bien serán quienes me ayuden a terminar el trabajo. ¿Ven a mis soldados unicornios? Ellos no pudieron activar el portal ―dijo el bibliotecario señalando con su casco al piso. Tendidos e inconscientes en el suelo estaban los ocho guardias unicornios de la torre de la Gran Biblioteca.

―¿Qué les hiciste? ―lo interrogó Rainbow.

―Yo no les hice nada. ―se defendió Scriptlore ―Agotaron sus fuerzas tratando de romper la barrera que divide este mundo del mundo más allá. ¿Ven este aro de metal? Lo mande construir para que en él se concentrara la fuerza mágica necesaria y sirviera de portal para los Colores Exteriores, pero al llegar aquí me tope con el problema de que solo existe una fuente mágica en Equestria lo suficientemente poderosa como para abrirlo… y ustedes la están usando como joyería de fantasía…

―¡Los Elementos de la Armonía! ―volvieron a decir al unísono las seis amigas.

―Exacto, mis pequeñas ponis, exacto. ―sonrió el poni anciano y en su rostro podía verse con toda claridad la demencia y la desesperación disfrazada por una sutil capa de falsa paciencia ―¡Solo con la magia de sus collares podre abrir el portal que traiga a nuestro mundo el poder infinito y basta sabiduría de los Colores Exteriores, los señores del mundo mas allá!

―¡Estas completamente loco! ―lo interrumpió Rainbow Dash ―¡Jamás te ayudaremos a abrir ese portal!

―Oh sí, claro que lo harán. ―dijo Scriptlore, y su melodiosa voz se torció en un raro chillido de maldad y demencia ―Si no quieren que el pobre Burning Spades descubra en carne propia las respuestas a todas las interrogantes que planteo en su libro cuando lo deje caer por la Grieta en la Cascara del Mundo…

Y al decir esto, apareció, después de estar ocultó en las sombras, Leadhawk, el pegaso fortachón, que, volando, cargaba sobre sus patas delanteras a un poni inconsciente de pelaje rojizo: era Burning Spades que aun no se recuperaba de su desafortunada contienda y que colgaba peligrosamente sobre la boca del barranco subterráneo que parecía no tener fondo.
El final se acerca. Queda solo un capitulo más y aun estoy solicitando sus opiniones.

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:iconoldadux:
Y como siempre Celestia no hace nada (aunque no este presente, pero aún así).
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:iconnanknight:
NanKnight Sep 8, 2013  Hobbyist General Artist
Jjaja, bueno, es que a mi manera de ver, las princesas no son... como super heroes ni nada, para eso estan las fieles ponis de la armonia.
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:iconsaeko-dark-kat:
Saeko-Dark-Kat Apr 23, 2013  Hobbyist General Artist
Wow. Cielo, tú sabes que yo, que estoy muy poco familiarizada con MLP, por la naturaleza interesante de tu escritura, y por el hecho de estar tú ahora de vacaciones, me embarqué en esta aventura y como no me has decepcionado nunca, este fanfic/crossover (se podría decir) no me ha decepcionado en lo absoluto! Estoy sumamente emocionada por leer el capítulo que sigue. Sé que según tus cálculos aproximados, deseas terminar "Los colores exteriores" dentro de relativamente unos meses más, y sé que otros proyectos ahora retrasarán eso. Sin embargo, mi muy querido Spades, debo decirte que espero, a estas alturas de la lectura, en algún punto ser parte de esta increíble aventura que honestamente me ha emocionado y dejado literalmente al borde de la silla en que estoy sentada. ¡No puedo detenerme! No cabe duda de que, lejos de mi amor por tí, sólo corroboro que eres un increíble y apasionado escritor y auguro que muy pronto cosecharás los frutos de toda tu creatividad e ingenio. Te amo!
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:iconnanknight:
NanKnight Apr 26, 2013  Hobbyist General Artist
Amor... pero recuerda, que el ultimo libro de los colores esta planeado para 2021 >< ups, spoiler alert jajaja gracias, linda ^^
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:iconsaeko-dark-kat:
Saeko-Dark-Kat Apr 27, 2013  Hobbyist General Artist
En el post que escribiste porque te taggearon, dijiste que a partir de ese momento y dentro máximo de un año y medio despues querias acabar el fic! Por eso lo digo c:
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:iconnanknight:
NanKnight Apr 28, 2013  Hobbyist General Artist
No recuerdo bien como estuvo, pero puede que eso se referia al actual libro de Los Colores o a la primera "etapa" del fic. Puede que aun termine la primera etapa antes de un año.
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:iconfatcat96:
fatcat96 Jun 27, 2012  Hobbyist Writer
El suspenso me carcome como serán los colores exteriores(antibronis)
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:iconnanknight:
NanKnight Jun 27, 2012  Hobbyist General Artist
Pues, se diría que ese es uno de los principales misterios de este libro... y uno de los principales fundamentos de toda la obra.
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:iconpink3blu3blizz:
Pink3Blu3Blizz Jun 17, 2012   General Artist
la palabra estocada no estoy muy seguro de recordad su significado preciso, pero esto me hizo recordar que desde hace unas semanas no estaba seguro de como se le decia cuando se ensesta un golpe muy fuerte, que creo que era mandoble, pero no estoy seguro si lo confundo con un tipo de espada.
En resumen pregunto: ¿que significa estocada y mandoble?¿y como se le decia a dar un golpe muy potente?

sobre la historia: Finalmente encotramos una pelea digna entre dos ponies, pobre Burning, tambien me gustaria hacer un retrato de Scriptlore, aunque no tengo tanta experiencia. En fin, muy bueno, ya quiero ver que pasa con los colores exteriores, ¿entraran o no a Equestria?
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:iconnanknight:
NanKnight Jun 17, 2012  Hobbyist General Artist
tanto estocada como mandoble son términos referentes al uso de espadas. En cuanto a estocada es un golpe que se da con la espada con la intencion de perforar, oprimiendo la punta de la espada en direccion del oponente a diferencia de otros golpes en que se usa el filo largo del arma.

Un mandoble puede hacer referencia al mismo tiempo, a un tipo de espada, aquella pesada de hoja y empuñadura larga pensada para ser usada con ambas manos, o también es el nombre de un golpe que se da con una espada. Un golpe dado con ambas manos, independientemente de su es con una espada larga o corta es un mandoble.

Un golpe muy potente? vaya, ahi si es una buena pregunta, no me viene ningun termino a la mente justo ahora y obvio dependeria de la naturaleza del golpe. No se, podrias intentar dandome alguna nocion de la palabra que estas buscando.

Me da gusto que te vaya gustando la historia. yo tambien tengo pendiente un dibujo del anciano bibliotecario al igual que de el valiente leadhawk, para que hagan juego con los que ya tengo de starshine y burning spades.
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